Aga Derlak: El arte de improvisar realidades alternativas
¿Qué tal si? Una interrogante eterna que nos incita al retorno, en esa búsqueda incesante de significado y tras la estela de maravillas que encienden el alma. En este preciso instante, a través de la vasta extensión del multiverso, el sonido de Aga Derlak reverbera en cada rincón, moldeando la atmósfera con sus composiciones, su poesía y su esencia misma.

"Parallel es el título del álbum, inspirado en una teoría de la física cuántica que sugiere la existencia de un multiverso. Según esta hipótesis, cada decisión despliega una realidad distinta: un universo paralelo. «Esta teoría me produjo una profunda nostalgia al plantearme el eterno ¿y si? ¿Qué sucedería si elijo esta opción en lugar de la otra? Al final, espero que exista otro universo donde tome decisiones diferentes, viva una vida distinta junto a alguien más o explore otros caminos", explica la pianista y compositora polaca Aga Derlak, quien a través de su música nos invita a explorar la realidad más allá de lo inmediato.
"Fue una visión romántica y mágica que me permitió dotar a este álbum de una vibración especial. Creo que muchos de nosotros enfrentamos ese instante sentimental de revisar el pasado y reflexionar sobre las decisiones que hemos tomado".
La realidad es que la vida terrenal resulta demasiado limitada para los múltiples lenguajes que Aga Derlak despliega en el universo del arte. "Si no tuviéramos esta necesidad de buscar algo más, no evolucionaríamos. Como artistas, siempre nos inspiramos en el pasado, pero al mismo tiempo, nos impulsa el deseo de hallar algo fresco y compartir un mensaje con los oyentes; creo que esta búsqueda de un mundo paralelo nace de una sola raíz: la búsqueda de la espiritualidad". Sus expresiones musicales trazan un puente hacia una realidad alternativa donde el tiempo se vuelve elástico, permitiendo que la composición y la improvisación converjan dentro del espectro del jazz clásico y vocal.
Lo único universal es el arte y las emociones.
La complejidad de dirigir a diez músicos exige un enfoque que trascienda lo intelectual, priorizando aquellos destellos de belleza capaces de conmover a la audiencia. "Aprecio el concepto de entrelazar dos mundos: la complejidad y la simplicidad. La primera, manifestada en la orquestación, la diversidad de colores y un sentido de intriga que mantiene el compromiso del oyente. La segunda, la simplicidad, porta un mensaje capaz de conmover tanto a los entusiastas del género como a aquellos ajenos al jazz". La fidelidad de esta producción permite percibir incluso el aire de la sala de grabación; sus vocalizaciones son la prueba inequívoca de que algo trascendental ocurre en ese espacio. "Quiero tocar lo que quiero cantar. A veces lo hago porque la frase debe ser como una oración: requiere puntos finales y pausas para respirar. Fusionar mi voz con el piano es, para mí, un proceso natural".
En la búsqueda constante del ser, la repetición no es una opción. "Concibo mi música como un ente que evoluciona de un concierto a otro. Para mí, la improvisación trasciende los acordes: poseemos la capacidad de transformar la atmósfera. Durante las presentaciones, incorporamos variaciones en las introducciones y finales, y en ocasiones, improvisamos interludios entre las piezas". La propuesta de Aga Derlak es un viaje perenne entre el presente y el pasado; sus poemas cuestionan la realidad, la verdad y la memoria. A través de estos sonidos, es posible vislumbrar el multiverso en el que habitamos. "Me agrada imaginar que existe un mundo paralelo con una versión alternativa de Aga, llevando una vida similar pero con sutiles diferencias. No es una cuestión de arrepentimiento; se trata, simplemente, de soñar".