Being Guided by the Light – Mamiko Watanabe
En Being Guided by the Light, Mamiko Watanabe encuentra en la tradición una rosa de los vientos. Junto a Santi Debriano en contrabajo y Billy Hart en batería, la pianista japonesa construye un trío en el que composiciones propias conviven con piezas de John Hicks, Jimmy Rowles, Tadd Dameron y McCoy Tyner, como si cada una ofreciera una forma distinta de entender aquello que todavía puede descubrirse dentro del lenguaje del jazz.
La pieza que da nombre al álbum establece esa búsqueda desde el comienzo. El piano de Watanabe avanza con claridad y energía, mientras Debriano y Hart evitan reducirse al acompañamiento. La música se sostiene sobre una conversación de tres voces, una dinámica que adquiere otra dimensión en “The Scene Is Clean”, donde la composición de Dameron abre espacio para un intercambio más incisivo y para el sentido del tiempo de Hart, capaz de alterar la temperatura del trío sin alterar su equilibrio.
En “Peacocks”, de Jimmy Rowles, el movimiento se ralentiza y deja al descubierto otra faceta de su lenguaje. Watanabe permite que la melodía conserve su fragilidad, trabajando el espacio con una sensibilidad que contrasta con la fuerza de “Atomic Space”, una de sus dos composiciones originales y el territorio más extenso del disco. Ahí su escritura parece menos interesada en llegar a un punto concreto que en observar hasta dónde puede transformarse una idea cuando pasa por las manos de estos tres músicos.
Un álbum en el que la tradición y la búsqueda aparecen constantemente entrelazadas. Watanabe no intenta resolver esa relación. Being Guided by the Light parece partir precisamente de la idea contraria: avanzar significa aceptar que siempre habrá algo delante que todavía no conocemos.