Clear Day – Emilie-Claire Barlow
Clear Day encuentra a Emilie-Claire Barlow frente a una paradoja fascinante: cuanto mayor es el espacio que la rodea, más precisa debe ser su voz. Acompañada por la monumental Metropole Orkest, la cantante y arreglista canadiense construye un álbum en el que la escala orquestal es una extensión de su manera de interpretar. Cuerdas, metales y maderas amplían el horizonte de las canciones procedentes de universos muy distintos sin borrar aquello que las hizo reconocibles.
Grabado entre Hilversum, Toronto y Montreal, el disco reúne a la orquesta dirigida por Jules Buckley con un núcleo conformado por Reg Schwager en guitarra, Jon Maharaj en bajo, Chris Donnelly en piano, Larnell Lewis en batería y Kelly Jefferson en saxofón, clarinete y flauta. Esa convivencia entre una gran masa orquestal y una sección rítmica de enorme movilidad determina buena parte de su carácter: Barlow puede habitar la amplitud de los arreglos y, segundos después, regresar a la proximidad de un pequeño ensamble.
La elección del repertorio revela hasta dónde llega esa elasticidad. The Beatles, Coldplay, Van Morrison, Joni Mitchell, Paul Simon, Queen y David Bowie, Brad Mehldau y Pat Metheny aparecen dentro de un mismo recorrido sin convertirse en una colección de versiones. En “Because”, las armonías vocales y la orquesta expanden la quietud de la composición; “Fix You” crece desde la vulnerabilidad hacia una dimensión casi cinematográfica, mientras “Feelin’ Groovy” desacelera el impulso original hasta descubrir otra temperatura en la canción, con la guitarra de Schwager ocupando el espacio que deja esa nueva respiración.
Pero es en los extremos donde Clear Day descubre algunas de sus mejores posibilidades. “Unrequited”, de Brad Mehldau, reduce el paisaje y permite escuchar cuánto puede decir Barlow sin necesidad de elevar la voz. “It’s Just Talk”, de Pat Metheny, propone el movimiento contrario: una arquitectura más intrincada en la que melodía, ritmo y orquestación parecen desplazarse simultáneamente. Entre ambas piezas se encuentra buena parte de la identidad del álbum.
Barlow no interpreta estas canciones desde la nostalgia ni intenta uniformarlas bajo una definición estricta de jazz. Las escucha desde dentro, altera sus proporciones y encuentra lugares distintos para su voz. Clear Day convierte así el acto de versionar en un ejercicio de perspectiva: canciones que creíamos conocer vuelven a nosotros desde otro punto del paisaje.