Allison Miller: improvisación y jazz desde la orilla del río
Hay quienes encuentran un propósito para la exploración y la creación en la conexión intrínseca entre la naturaleza y el arte. Esos artistas, cuando recorren la orilla del mar, descubren armonías en el susurro de las corrientes; su mirada creativa es capaz de revelarles ensambles y bailarines allí donde otros solo verían su propio reflejo.

El arte requiere la voluntad de sumergirse en las profundidades para nutrir la capacidad de asombro. "Este álbum trata sobre el agua y mi proceso creativo tiene que ver totalmente con el fluir. Decidí evocar la naturaleza del agua que observé durante mi investigación en las riberas de esos ríos para transmitirla en mi música", profundiza la baterista y compositora Allison Miller con motivo de Rivers In Our Veins, su último lanzamiento discográfico. "Al estar cerca del agua, pensaba constantemente en esas dinámicas intensas y continuas en las que llegas al máximo y, de repente, la música cae hasta el silencio. Es una suerte de sentido armonioso: un caos hermoso".
El proyecto es un encargo de dos organizaciones: Mid Atlantic Arts Organization y Lake Placid Center for the Arts, en el que Miller se sumerge en el elemento vital para rendir homenaje a diversos ríos cruciales de los Estados Unidos. "Cada pieza está inspirada en un cuerpo de agua, o en los animales y especies de plantas que habitan a lo largo de los cauces". El álbum es un testimonio de la profunda conexión que la artista forjó con estos afluentes: "Para esta obra, en particular, realicé una investigación exhaustiva; recorrí distintos ríos e entrevisté a académicos sobre la biología fluvial".
La costa este como punto de partida: una exploración de cinco ríos que conforman una imagen vívida del entorno que habitamos. "Todo converge en el mundo actual. Enfrentamos conflictos ligados directamente a la conservación y a la inminencia de un punto crítico en el cambio climático. Los ríos son un testimonio de cuánto afecta esta crisis a nuestro planeta". Escuchar el sonido de las aguas al chocar y las voces de quienes han documentado estas transformaciones durante décadas: los protectores de los ríos (riverkeepers). "A través de las entrevistas, comprendí que la verdadera profundidad del trabajo se alcanza en el ámbito comunitario. Es como la política: todo inicia con la legislación local antes de escalar al nivel presidencial. Comienza desde las bases y ese es mi propósito con este proyecto: en cada presentación, busco conectar con un protector de ríos local para concientizar a la audiencia sobre la ardua labor de estas organizaciones".
Allison se rodea de colaboradores que la han acompañado en múltiples geografías y escenarios: "Trabajo con los mismos músicos porque somos una familia musical y confío plenamente en ellos; aportan opiniones e ideas sólidas. Al tocar en vivo, profundizamos en los cambios: buscamos honrar el flujo del agua, de los ríos y las vías fluviales, manteniéndonos siempre abiertos a la transformación y al crecimiento".
Miller compone al piano y, en ocasiones, al bajo eléctrico o al vibráfono. Ya sea en la naturaleza o en el estudio de grabación, no permite que se escape un solo detalle: "No soy el tipo de músico que graba un álbum, realiza la mezcla y se da por satisfecho. Persigo materializar la visión sonora que concebí al componer; para el primer tema del disco, realizamos nueve mezclas".
"Algo que noté durante mi investigación es que, si te sitúas en la orilla —pienso específicamente en un río en Pensilvania— y observas el caudal, puedes distinguir hasta diez ritmos de flujo distintos. Cerca de la ribera, el agua parece avanzar con lentitud, mientras que en el centro la corriente se acelera. Quería emular esa complejidad en la música; por ello, escribí piezas donde el piano parece habitar un compás distinto al de la batería y el bajo, aunque todos converjan en un mismo pulso".
"A veces, siento que estoy improvisando mi camino a través de la vida, como si no supiera qué ocurrirá después, pero manteniendo cierta estructura y fundamento". El arte de fluir en un universo musical donde la siguiente nota es, a menudo, incierta. "Musicalmente, la improvisación equivale a la libertad. Al improvisar es cuando más me siento yo misma, presente. No pienso en lo que haré más tarde ni en lo que hice ayer; no me preocupa la vida, solo hago música y ella me guía hacia el siguiente paso".
En el espectro de la creatividad, todo es posible. Un ejemplo es la simbiosis que Miller ha consolidado a lo largo de los años con los bailarines de claqué. "Para mí, la danza y la música son la misma cosa. Necesito escribir música que incite al movimiento. Por eso integro en esta producción a bailarines de claqué, que son improvisadores extraordinarios". En efecto, el claqué es protagonista tanto en el álbum como en los conciertos. "De niña, crecí estudiando y transcribiendo solos de Max Roach, uno de mis bateristas favoritos. Los bailarines de tap hacen lo mismo: pueden citar a todos los grandes; es un lenguaje compartido. Me resulta fascinante: yo estoy tras la batería, pero ellos ejecutan algo sumamente complejo con sus pies mientras equilibran todo su peso. Es, sencillamente, increíble".
¿Qué sucede en el cuerpo y el alma de una persona que ha hallado su elemento? "Se siente igual que cuando corro y la adrenalina estalla: estoy sumando años a mi vida cuando toco música. Es mi lugar feliz. Espiritualmente, no hay nada igual. No creo que la mayoría de los músicos de jazz persistirían en su labor si no fuera por esa plenitud espiritual. Elegimos este camino y necesitamos continuar, incluso cuando es difícil ganarse la vida".
En una época en la que todo parece diseñado para alejarnos de la naturaleza, Allison Miller nos devuelve la mirada a los ríos: corrientes de agua que han sido testigos tanto de los fenómenos migratorios como de la crisis ambiental que nos atraviesa. Sus composiciones son complejas, al igual que los desafíos que enfrentan las organizaciones de conservación. Es el momento perfecto para sumergirnos en las aguas y observar desde otra perspectiva o, como ella misma sugiere: "Los invito a un viaje cinematográfico y multigénero. Siéntense, pónganse los auriculares y déjense envolver por la música. Los llevará de viaje; solo manténganse abiertos a la experiencia".