Anders Jormin: la poesía detrás de sus composiciones
Mirar hacia el pasado va más allá de entender nuestro presente. Sí, desafiar las leyes del tiempo para vivir una doble vida: la primera, la del paraíso perdido que nos define, y la segunda, la de los futuros posibles que nos obligan a reinventarnos. La música de Pasado en claro transita en esa dualidad. Poemas de otros tiempos y latitudes habitan sus canciones, mientras las composiciones musicales desafían al jazz contemporáneo y esperan transformarse en cada improvisación.

"Cuando toco el contrabajo y tengo la oportunidad de crear música como compositor, siento que alcanzo un cierto equilibrio y armonía interior. El bajo se ha convertido en mi herramienta de trabajo: el instrumento más cercano que tengo para expresarme en la música". Las palabras son de Anders Jormin, el primer improvisador contemporáneo en convertirse en miembro de la Real Academia Sueca de Música y responsable de la mayoría de las composiciones de Pasado en claro.
En este álbum es posible explorar los matices del jazz y la música folclórica de Suecia. Al contrabajo de Anders se suman las composiciones y la voz de la cantante Lena Willemark. "Es fácil descubrir influencias en mi música del folk, del jazz e incluso de la música clásica. Mucha gente lo afirma y puedo decir que, sí, probablemente tengan razón, pero no es una elección consciente. Es el resultado de todas mis experiencias musicales".
Anders Jormin, Lena Willemark, Karin Nakagawa, Jon Fält - 'Blue Lamp' | ECM Records
Cuando hablamos de jazz solemos pensar en un piano, pero en Pasado en claro Karin Nakagawa toca el koto de 25 cuerdas. "El koto tiene un sonido y una atmósfera propios. También tiene limitaciones: no se pueden tocar acordes de jazz en él. A través de esas limitaciones me obligo a pensar de otra manera y a componer algo que sea posible de interpretar", dice Anders. El misticismo del koto, junto con la precisión de Jon Fält en la batería y las percusiones, crea un entorno que se expande y se vuelve más luminoso a medida que avanzan las canciones.
La multiculturalidad del álbum va más allá del origen de los músicos; está presente en la selección de textos que ha sido el motor principal de esta grabación. "Este es un álbum con música construida alrededor de poemas. Los textos han sido la base de mi composición. No intento ilustrar las palabras, pero me inspiro en lo que dicen y transmiten". La selección de poetas recorre distintas latitudes y tiempos, uniendo las tradiciones milenarias de China y Japón con la poesía italiana y sueca actual. Destaca también la presencia del escritor mexicano y Premio Nobel de Literatura Octavio Paz, de quien se incluye el poema Pasado en claro, publicado en 1975.
"No recuerdo cómo conseguí una traducción al sueco de Pasado en claro, pero fue lo primero que leí de Octavio Paz. Esa obra ha permanecido en mi mente desde entonces. He escrito música para otros pasajes de Paz, pero quizá nunca los grabé. ¿Cómo llegué a encontrar a Octavio Paz? Fue más bien una oportunidad o un accidente". En el mundo de la literatura, Jormin se siente atraído por los autores de lengua española. De América Latina recuerda los nombres de Miguel Asturias, Alfonsina Storni y el cantautor Silvio Rodríguez.
En el espectro del arte, todo es posible. Para Octavio Paz, el tiempo es elástico y el pasado sigue vivo cuando un lector encuentra sus palabras. Cuarenta y ocho años después, su poema sigue inspirando. "Creo que el significado de Pasado en claro es muy poético. Para mí, su significado representa el cómo deseo que mi música se desarrolle hacia la claridad, hacia la luz o hacia la comprensión. Además, hay un momento en el que, al terminar un álbum, tienes que decidir cómo llamarlo, así que lo hablé con Manfred Eicher —productor de ECM— y estuvimos de acuerdo en que Pasado en claro sería un título adecuado".
Sería irresponsable deducir cuál sería la reacción de Octavio Paz si pudiera conocer el impacto que sus palabras han generado en Anders Jormin. Sin embargo, me permito citar la primera frase del discurso que leyó en Suecia, días antes de recibir el Premio Nobel de Literatura: "Comienzo con una palabra que todos los hombres, desde que el hombre es hombre, han proferido: gracias".