Cautious Clay: narrar la identidad a través de la música
El acto de narrar la existencia a través de la música. Cada canción se revela como una pieza del rompecabezas que conforma la biografía personal. En este viaje hacia la introspección, las voces ancestrales resuenan con eco hacia el futuro: una suerte de viento que ampara el camino y disipa las dudas.

A través del arte, es posible embarcarse en un profundo viaje de autoexploración, reflexionando sobre las interrogantes fundamentales de la existencia: ¿cuál es mi pasado?, ¿quién soy?, ¿hacia dónde voy? Las raíces constituyen el punto de partida de esta aventura. "Él está hablando del viaje que emprendí en la música. Creo que tomé de forma literal muchas de las cosas que dijo en ese mensaje de voz porque también dice: «Es importante ser tú mismo, es importante contar quién eres y seguir haciendo eso: sigue compartiendo tu historia»". Las palabras son de Cautious Clay, reflexionando sobre el mensaje de voz de su abuelo, que sirve como introducción a KARPEH, su álbum más reciente.
KARPEH es un álbum, un apellido y una carta abierta que nos permite profundizar en la vida de Joshua, el multiinstrumentista y cantante que da vida a Cautious Clay. "Simplemente quería hacer un álbum que se sintiera diferente a lo que he hecho en el pasado. Al componer, se siente como pintar sobre un lienzo: empiezo con la melodía o una progresión de acordes que quiero explorar".
Una exploración marcada por dos hitos fundamentales: su debut con el sello discográfico Blue Note y la línea discursiva que utiliza para narrar su vida desde distintas temporalidades. "Me pareció interesante contar mi historia en tres secciones para poder hablar del pasado, presente y futuro: elementos de quién soy para reflejar en el álbum, en conjunto con su aspecto narrativo. Musicalmente hablando, hago más música pop y ritmos esotéricos que jazz, pero se siente muy genuino con lo que soy, y quiero conectar con la gente en este viaje".
En la sección de apertura del álbum, THE PAST EXPLAINED, Clay profundiza en sus primeros años de vida. "Fue una oportunidad para explorar de dónde vengo con canciones como 102 Years of Comedy, que incluye la voz de mi abuelo, seguida de Fishtown y Ohio, mi estado natal". Narraciones cercanas al indie pop; seis composiciones donde es posible hallar los elementos de su identidad cultural: las raíces de los Karpeh.
En THE HONEYMOON OF EXPLORATION, Cautious Clay muestra una faceta realista de los claroscuros que habitan en la psique de un artista: las relaciones, las experiencias psicodélicas y la gratificación personal. "Estoy reflexionando sobre dónde me encuentro en mi vida personal. Hablo de cómo alguien más podría concebir su intimidad, porque no es solo sexo, ni es solo algo físico. Hay otras formas de ser íntimo con las personas, y explorar eso es muy gratificante para mí. Canto sobre estar ahí fuera, vulnerable para conectar con la gente. Tienes que ser capaz de mostrar esa vulnerabilidad, y creo que a veces las personas temen encontrarse en esa posición". Abandonar el pasado para abrazar el presente; un conjunto de canciones que se inclinan hacia texturas acústicas donde la voz de Clay cobra una fuerza notable. "Esta es la vida de un artista; por eso canto “But I'm losing my mind”, por esa idea de que a veces pierdo el control con estos pensamientos, pero me siento en paz con ello. Son elementos de intimidad que considero vitales para mostrar dónde estoy, mi pasado y lo que deseo proyectar en mi presente tras la catarsis emocional de poder expresarlo".
"Este álbum fue un proceso de colaboración. En proyectos pasados, yo supervisaba cada elemento musical, pero en este disco puedes escuchar a los músicos aportar sus propias voces. Fue un viaje gratificante para mí como artista, y el público está respondiendo". El cantautor radicado en Nueva York hace gala de su versatilidad ejecutando la flauta, el saxofón tenor, el saxofón soprano, el clarinete bajo, la guitarra, el sintetizador y el bajo. En este segundo acto, compartió estudio con el guitarrista Julian Lage, la vocalista Arooj Aftab y su tío, el bajista Kai Eckhardt.
A BITTER & SWEET SOLITUDE, la sección más cercana al jazz de la producción, se presenta como una progresión natural entre los vínculos interpersonales del artista y ese espacio de soledad donde solo habitan los pensamientos. "Para mantener esas relaciones íntimas, debes ser capaz de conectar con la soledad. Creo en la comunidad, pero practicar el aislamiento y sentirse cómodo explorando las experiencias pasadas es esencial. Es difícil, pero creo firmemente en el valor de estas vivencias en la intimidad". La ausencia de letras permite que los instrumentos adquieran un peso más dinámico, ilustrando esa faceta privada o, como él define, quién es cuando nadie lo está mirando.
Acompañado por el saxofonista Immanuel Wilkins y el trompetista Ambrose Akinmusire, esta tercera sección se apoya en la improvisación como un ancla de identidad. "Yesterday’s Price es un buen ejemplo porque, en la pieza, repito la palabra “Speech” (Discurso). Al final del día, para mí, cada persona que ejecuta un instrumento como el saxofón o la trompeta está aportando su propia experiencia vital".
KARPEH es un testimonio donde el tiempo y la contemplación profunda resultan esenciales para transformar la música en una antología de historias. Cautious Clay nos invita a explorar las narrativas que dan forma a nuestra existencia y a celebrar la intimidad de nuestras experiencias únicas.