Fire! Orchestra: ecos y llamas de una epopeya musical
Johan Berthling (bajo) ~ Mats Gustafsson (saxofón) ~ Andreas Werlin (batería) Foto de Johan Bergmark

Fire! Orchestra: ecos y llamas de una epopeya musical

Los ecos de esta orquesta se expanden en docenas de chispas que, una a una, se transforman en fuego. En sus llamas conviven el caos, la belleza, la oscuridad y la espiritualidad. Una amalgama de géneros y estilos arde con fuerza, manteniendo viva la hoguera del arte.

Echoes 2023

No se trata de retroceder en el tiempo, sino de permitir que las reverberaciones musicales de otras épocas florezcan para evocar un sentido de pertenencia y continuidad. "Ha sido un largo viaje llegar a este punto como orquesta, rockeandojuntos", afirma Mats Gustafsson, una de las mentes creativas detrás de Fire! Orchestra. "Para mí, Echoes es un título apropiado; hay ecos de lo que hemos construido en el pasado y, al mismo tiempo, presentamos los sonidos que nos definirán en el futuro".

Hace catorce años, esta agrupación comenzó a desafiar los conceptos efímeros de la industria, demostrando que las composiciones pueden habitar los parámetros de una exploración prolongada. Ahora, su visión trasciende la duración y se sumerge en la profundidad de las colaboraciones para lanzar un álbum que desafía cualquier género musical. "Este es un trabajo fundamental para nosotros; tal vez sea una locura reunir a tanta gente, pero nos apasiona hacer posible lo imposible. Este es un paso más en esa dirección". Más de 40 músicos se dieron cita en el estudio Atlantis de Estocolmo para grabar y, literalmente, jugar con fuego.

"Cuando sostuve la edición especial en vinilo, pensé: '¿Cómo logramos esto?'. Al principio, no sabíamos qué tan extenso sería el disco", comparte el bajista Johan Berthling, a quien le resulta imposible negar los riesgos asumidos. "Fueron tres días de grabación con mucha gente involucrada. Me satisface que, al final, conserváramos gran parte de las sesiones; el resultado es una pieza de arte fascinante".

A lo largo de una hora y cincuenta minutos, Fire! Orchestra se adentra en el rock progresivo, la vanguardia contemporánea y el free jazz. "Siento que es como un libro denso: puedes hojearlo para hacerte una idea, pero no captarás su significado completo a menos que lo leas de principio a fin. Más allá de las plataformas de streaming, la experiencia completa es la que realmente vale la pena".

"Me agrada la analogía de Johan sobre el libro. Creo que es lo que necesitamos en estos tiempos: obras que requieran tiempo y esfuerzo, no solo gratificación instantánea. La vida es más que eso; a veces debemos luchar y perseguir aquello que es valioso", explica Mats al describir el proceso creativo. "No planeamos esta estructura de antemano. Fuimos al estudio con bocetos y descubrimos un universo de posibilidades mediante instrumentaciones poco convencionales. Fue como pintar un cuadro o escribir un libro. Fue nuestra primera experimentación con combinaciones únicas, como incorporar diez flautas y un órgano de martillos. Al unir las piezas, comprendimos rápidamente que este álbum era cualquier cosa menos un simple LP".

Algunos de los músicos que participaron en la grabacion del disco Echoes. Fotografía de  Johan Bergmark
Algunos de los músicos que participaron en la grabacion del disco Echoes. Fotografía de Johan Bergmark

La grabación de casi dos horas, mezclada por Jim O'Rourke, se encuentra disponible en una edición de triple vinilo y doble CD. Para dimensionar la vitalidad de estas sesiones, Mats destaca algunas colaboraciones cruciales: "La diferencia significativa en esta producción, en comparación con las obras que hemos interpretado a lo largo de los años, radica en que invitamos a Mats Äleklint para crear los arreglos de vientos y a Josefin Runsteen para los de cuerdas; una dirección inédita para nosotros". Este multiculturalismo enriquece la obra tanto como la vida misma, tal como afirma Johan: "El equilibrio entre la composición estructurada y la libertad absoluta es lo que define a Fire!. Con personalidades tan fuertes y la presencia de más de 40 músicos, sería casi criminal restringir la expresión artística bajo pautas rígidas".

Las ondas de este paisaje sonoro han crecido exponencialmente, expandiendo las fronteras musicales de todos los involucrados. Todo comenzó con los primeros ecos resonando en Estocolmo; hoy, esas vibraciones trascienden latitudes y husos horarios, perpetuando su energía a nivel global. Fire! Orchestra se consolida como un colectivo donde las emociones crudas se transforman en sonidos profundos para dar inicio a un viaje interminable.

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