Jason Charos: Opening Statement, el jazz como declaración
Jason Charos por Sarah Escarraz 

Jason Charos: Opening Statement, el jazz como declaración

Esperando ser absorbidas, las notas musicales flotan como susurros en el aire. Comienza a formarse una huella sonora única: arraigada en la herencia, moldeada por la gratitud y coloreada por la emoción. Cada frecuencia lleva el aliento de su creador, revelando el universo de alguien que ha elegido el arte como forma de vida. Tras años de refinamiento silencioso, las ocho canciones respiran: están vivas.

Portada del disco Opening Statement
Opening Statement 2025

La mente musical detrás de estas piezas empezó a tomar forma en Florida. “Había una big band para niños en la que mis padres nos inscribieron a mi hermano y a mí. Mi papá me dijo: ‘Deberías tocar la trompeta’. Así que conseguí una pequeña que se adaptara a mi tamaño y eso fue todo; nunca miré atrás”. El recuerdo pertenece a Jason Charos, cuyo encuentro temprano con el instrumento marcó el inicio de un diálogo de por vida; uno que ahora encuentra su voz en Opening Statement, su álbum debut.

Es mi presentación como líder en el mundo del jazz y como compositor”, explica Charos“He estado trabajando con la cantante Samara Joy, una de las grandes representantes del jazz contemporáneo internacional, haciendo arreglos y tocando en su banda, pero esta es la primera vez que presento mis propias composiciones originales”.

Charos abordó el álbum con la mística de un concierto en vivo: cada pieza fue elegida no solo por su riqueza individual, sino por la forma en que resonaría en secuencia con las demás composiciones. “Seleccioné las piezas que sentí que fluirían bien juntas, como si estuviera dando un concierto”, afirma. “Pensé en cómo sonarían los temas uno tras otro para que la audiencia quisiera seguir escuchándolos”. Grabado en marzo de 2022, Opening Statement se despliega como un multiverso sonoro en el que Charos se mueve con fluidez entre las tradiciones del jazz latino y el Great American Songbook, invitando al público a un espacio donde la herencia y la innovación coexisten.

Detrás de la destreza en su ejecución subyace una base construida a través de la tutoría. El trompetista Brian Lynch —quien produjo el álbum y lo lanzó bajo su sello Holistic MusicWorks— fue el maestro de Charos en Miami durante seis años. “Brian ha sido mi mentor más cercano”, dice. “Su metodología sobre cómo practicar y cómo integrar el trabajo con el instrumento con el trabajo con la música en sí, fue una gran lección desde el principio”. La filosofía de Lynch de ser un "purista pluralista", profundamente arraigado tanto en el jazz tradicional como en el latino, moldeó el enfoque de Charos hacia la autenticidad: habitar cada estilo plenamente y nunca a medias.

Sus composiciones rara vez germinan desde lo visual; surgen del sonido mismo. “Hasta este momento, no he escrito nada inspirado por algo externo a los sonidos que estoy escuchando”, afirma. Los títulos llegan después, tras una prolongada contemplación. El motor del proceso es la emoción: una impresión, una sensación o un cúmulo de ideas que esperan a cobrar forma. “Se trata de intentar comunicar o capturar una emoción o un concepto de ideas en las que estoy trabajando”, añade. Aunque el arte y la naturaleza pueden dejar huellas sutiles, a menudo es el acto introspectivo de caminar —la simple percepción de un día radiante— lo que agita algo más profundo. “Mirando por mi ventana ahora, parece un magnífico día de otoño en Nueva York”, reflexiona. “Quizás eso me inspire a salir y escribir algunas piezas más tarde”.

En el centro de todo reside la trompeta: implacable, honesta y viva.

 “Definitivamente es un instrumento que no perdona”, admite Charos. “Te mantiene honesto y en práctica constante. Pero cuando la conexión es la adecuada, cuando el aliento y el metal se alinean, la sensación es inigualable. Sin importar el estado de mis labios, poder tocar música y expresarme artísticamente es el sentimiento más grande”.

Esa búsqueda de un significado trascendente encontró terreno fértil en las enseñanzas de Melvin Butler, el saxofonista tenor y académico que participa en cuatro temas del álbum. “Melvin fue uno de mis profesores en la Frost School of Music”, comparte Jason. “Es un pensador y músico brillante y nuestras conversaciones a menudo trascendían la técnica para adentrarse en la cultura, la historia y las dimensiones espirituales del sonido”. La contribución de Butler no es solo musical, sino filosófica. Su tono —tanto en la interpretación como en el pensamiento— ayudó a Charos a visualizar el jazz como un archivo vivo: uno que venera la tradición mientras permanece abierto a la transformación.

“Con Melvin Butler, las lecciones eran más filosóficas”, reflexiona. “Su experiencia en musicología, particularmente en el estudio de la intersección entre la música y la religión, realmente expandió mi pensamiento. Una de las ideas más poderosas que compartió conmigo fue que la música no es un lenguaje universal: significa cosas diferentes para personas distintas, dependiendo tanto de su cultura como de su contexto. Eso se me quedó grabado”.

Las raíces griegas de Jason resuenan sutilmente en su música. Uno de esos ecos emerge en su conexión con Dafnis Prieto, el baterista y compositor de origen cubano cuyo estilo rítmico ayudó a moldear la voz compositiva de Charos. Su vínculo trasciende la técnica; toca algo mítico. En griego, Dafnis (Δάφνης) hace referencia al laurel —daphne—, cuyas hojas se tejían en coronas de honor y victoria.

The Crown es un tributo a ese linaje, tanto musical como ancestral. Inspirada en su tiempo de estudio con Prieto, la pieza carga con el peso de la tradición y la transformación. “Estudiar con Dafnis abrió por completo mi concepto y enfoque rítmico”, reflexiona Charos. “Es un músico increíble, un verdadero genio. En sus clases de composición y lecciones, o incluso solo a través de conversaciones individuales, aprendí muchísimo sobre estructura, ritmo y diferentes formas de empezar a escribir música”. En The Crown, Charos transforma la tutoría en arquitectura sonora.

El objetivo es alcanzar la libertad necesaria, sin importar el estilo musical ni el contexto en donde vas a improvisar. Se trata de ser libres para expresarnos, utilizando todo lo que hemos aprendido de quienes nos precedieron en esta música.

Junto a Jason, el ensamble respira con cohesión: David Mason en el saxofón alto, Kendric McCallister en el tenor, Connor Rohrer al piano, Carlo De Rosa en el bajo y Ludwig Afonso en la batería. Tres años después de su grabación, el álbum ha tenido tiempo para asentarse, profundizarse y expandirse. Con cada escucha, surge una interrogante inevitable: si sonaban así en el pasado, ¿cómo será escucharlos tocar en este tiempo?

Opening Statement se compone de ocho piezas —pero, por encima de todo, refleja la forma en que Jason Charos comprende la vida—: un viaje de ritmo y reverencia, de diálogo y devoción. No es solo un disco; es una declaración de presencia moldeada por el linaje, elevada por la gratitud y proyectada hacia adelante en el sonido.

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