June Yun: el arte de cantar e improvisar su identidad
June Yun por Adrien H. Tillmann

June Yun: el arte de cantar e improvisar su identidad

Al practicar el autodescubrimiento, es importante reconocer que nada permanece estático: la persona que alguna vez fuiste ya no existe y la persona que eres hoy muy pronto cambiará. Paradójicamente, en este camino de autodefinición, el acto de iluminar tu verdadero ser revela las sombras inherentes a la luz.

Portada del disco Enlightenment - Solid Waves
Enlightenment - Solid Waves 2023. Diseño en la portada por Seung-Hong Park

La apreciación del arte a menudo enfatiza las horas de ejecución, pero la verdadera esencia reside en los momentos de introspección en los que se origina la creación. La compositora June Yun ilustra esta idea en su último álbum, Enlightenment - Solid Waves. Al reflexionar sobre su proceso creativo, recuerda: "En 2017, fui a Nueva York para encontrar mi voz en el jazz y el canto". Entre las calles de la Gran Manzana descubrió que el jazz era solo el comienzo de su viaje. "La escena del jazz de Nueva York me presentó un sonido moderno, diferente del swing tradicional. Empecé a amar este estilo y a componer música en esa línea. Sin embargo, luché por encontrar mi originalidad y mi voz. Me di cuenta de que necesitaba entenderme a mí misma para crear música original. Reflexionar sobre mis experiencias de la infancia, incluidos los sentimientos de discriminación y soledad. La música me ayudó a comprender mis emociones y a dimensionar cómo me moldearon".

La vida de June guarda paralelismos con la de los antiguos nómadas: nacida en Corea del Sur, pasó su infancia en Londres y cursó sus estudios en Nueva York, donde comprendió la importancia de reconocer su esencia. "En la sociedad acelerada de hoy, las emociones a menudo pasan sin una comprensión plena. Explorar estos sentimientos fue esencial para alcanzar un conocimiento propio más profundo. Mi viaje de autodescubrimiento implicó revisar mi pasado como mujer asiática que navegaba entre expectativas estereotipadas: escuchar más, hablar menos, reprimir las emociones y mantener la elegancia".

Para Yun, este encuentro con la realidad puede resumirse en una sola palabra: jazz. "El jazz comparte la dualidad del estudio y el gozo. Tienes que estudiarlo profundamente para acercarte a él. Si disfrutas ese proceso, el jazz es una gran herramienta para el autodescubrimiento, que es lo que hizo por mí", explica. "Nunca supe que sería capaz de entenderme tan bien. Todavía tengo mucho que aprender, pero sin el jazz no creo que hubiera podido alcanzar este nivel de autoconciencia. El jazz es un espíritu y un lenguaje que te guía. Mi música tiene muchos elementos de jazz que se mezclan con otros géneros; es una expresión creativa y artística completa de mí misma. Este género musical me hizo darme cuenta de que el autodescubrimiento es un proceso constante".

En el proceso de encontrar su voz interior, las emociones dejaron de existir en un nivel abstracto y se convirtieron en parte integral de sus composiciones, donde el brillo y las sombras coexisten a lo largo de las pistas. "La luz y la oscuridad me fascinan porque los sentimientos de las personas hacia estos elementos varían". June entiende que incluso en la ausencia de luz existen múltiples tonalidades del negro. "Por ejemplo, colores como el rosa evocan emociones y recuerdos distintos para cada persona. Vi la luz y la oscuridad como metáforas de los sentimientos. La felicidad puede ser universal, pero su experiencia es única para cada individuo. La luz y la oscuridad tienen significados diferentes: la luz puede simbolizar positividad o espiritualidad, mientras que lo oscuro no es necesariamente negativo. Algunas personas prefieren la oscuridad a la claridad". Este juego de luces y sombras aplicado a las emociones se convirtió en el concepto central de su álbum.

En esta paleta algunos elementos destacan como colores brillantes y sin ellos el álbum habría tomado otra dirección. "Siempre estoy ligada a las melodías y a la improvisación". June está convencida de que si la gente escucha con atención, captará las emociones y los conceptos transmitidos a través de su música. "Siempre compongo con el piano, lo que explica por qué mi música usualmente no tiene muchas letras. Quiero expresarme sin ornamentos innecesarios. Quiero que mi música sea orgánica, que refleje quién soy. Al igual que en una relación donde eres auténtico, no quiero ninguna falsedad en mi creación. Las letras que escribo están ahí solo cuando siento que son necesarias. Quiero expresarme de una manera que demuestre que no siempre necesitas palabras para transmitir emociones".

El autodescubrimiento va más allá de sentarse frente al piano y componer; trasciende las paredes del estudio de grabación donde se captura la obra final. Es un proceso constante y necesario para entrar en escena. "Un detalle importante en la música es saber qué tipo de declaración quieres hacer y entender qué puedes ofrecer en ese espacio", afirma. "El segundo aspecto es la gente que te rodea. No estás sola en esto; tienes que escuchar. Incluso si estás sola en el escenario improvisando, la gente está escuchando. Todo el espacio y la atmósfera importan. Improvisar no se trata solo de tocar una pieza o cantar una melodía sobre ella. Se trata de estar arraigada en ese espacio y presentarte de una manera verdadera y honesta con todas tus capacidades, haciendo que el espacio a tu alrededor cobre vida".

Enfrentar el pasado es un ejercicio exigente que debe orientarse hacia la evolución. En ese proceso, el arte se convierte en una manifestación de lo divino en la tierra, en una forma de otorgar sentido a la experiencia humana. "El álbum está lleno de positividad y resiliencia. Muchas personas se están buscando a sí mismas, tratando de encontrar su voz, tal como yo lo he hecho y sigo haciendo. A través de esta música quiero decir que siempre hay un camino hacia adelante. Hay gente buena a tu alrededor e incluso durante los tiempos oscuros y desesperanzadores todo encierra un propósito: cada experiencia contribuye a tu crecimiento, impulsa la positividad, la felicidad y la construcción de una vida plena".

A lo largo de nueve canciones, June Yun nos invita a explorar la introspección y los matices de la vida que conducen a una autenticidad más profunda. Mientras su voz navega tanto por el brillo como por la oscuridad, las emociones reflejan el profundo viaje que emprendió al componer e improvisar a través del jazz. Su sonido es la prueba inequívoca de que nada permanece estático.

Descubre más entrevistas