Nicola Conte: arqueología musical para un nuevo humanismo
La contaminación lumínica del mundo digital ha proyectado sombras sobre el alma. Ante esta realidad, la música emerge como un refugio para trascender el entorno artificial y permitir que la luz interior brille de nuevo. Se trata de bailar bajo ritmos ancestrales —aquellos que apelan a la unidad—, permitiendo que la autenticidad sea la lámpara que ilumine la vida.

Umoja es más que una palabra: es un concepto y, desde finales de junio, un álbum. "Proviene del suajili, una antigua lengua africana, y conlleva el significado de unidad, armonía y conexión espiritual". Las palabras son de Nicola Conte, la mente detrás de la obra, quien explica las razones del título: "Soy un artista afrocéntrico. Quiero decir, todos le debemos mucho a África. Debido a mi carrera, he conocido a mucha gente africana y me di cuenta de que aún conservan un enfoque de la vida más natural, el cual nosotros hemos perdido. Creo sinceramente que debemos aprender de los países que no han olvidado su herencia y sus raíces".
En el universo artístico de Nicola Conte, entrelazar sonidos y géneros es una práctica habitual. Su trayectoria como productor y DJ lo han posicionado como un arqueólogo musical. "Este álbum tiene diferentes fuentes de inspiración. Intentamos combinar mucha energía positiva; hay trazas de spiritual jazz, funk y soul". Los ritmos y las letras en Umoja funcionan como una invitación constante a despertar y construir una nueva realidad. "Retrata una idea diferente de la sociedad, de la relación entre las personas y de la búsqueda de la libertad. La música encarna todos estos conceptos. Muchos de estos sentimientos no están representados en el arte actual, lo cual es una gran pérdida. Por eso intenté sugerir otros caminos".
A lo largo de diez temas, el guitarrista italiano teje una conexión entre continentes donde el resultado se traduce en un concepto poderoso: la luz. "Las canciones tienen un trasfondo humanista y político. Esta grabación sugiere una forma de vida distinta: un día a día basado en la unidad entre todas las sociedades. Queremos transmitir una impresión de luz solar". Hay sol de principio a fin, incluso en las pistas que parecen transitar la penumbra; en su espectro musical, la oscuridad siempre termina por disolverse en la claridad.
La narrativa musical de Conte trasciende las armonías y los ritmos; es una protesta que gravita entre continentes en busca de nuevas audiencias que, como él, aspiren a transformar la realidad. "De alguna manera, vivimos en tiempos donde a la gente no se le permite brillar ni dejar que surja su luz interior, porque estamos reducidos a masas de consumidores. Habitamos una dictadura tecnológica que oprime al pueblo: se llama capitalismo". En medio de la luminiscencia de las pantallas, la esencia auténtica de la humanidad parece desvanecerse, diluyéndose gradualmente en la artificialidad.
En el mundo de la inmediatez y lo banal, es sencillo perder de vista lo relevante y dejarse seducir por lo superficial. "Todo debe ser fácil de consumir, por lo que no hay espacio para el conocimiento cultural, la herencia o la conciencia. Esta realidad limita la libertad de los individuos. En tiempos como estos, los artistas deberían correr el riesgo de expresar ideas más controvertidas y no simplemente encajar en el discurso imperante".
En esta exploración de una nueva realidad, Nicola no está solo. Voces excepcionales como las de Zara McFarlane y Myles Sanko se han unido a su viaje. A través de la fusión de géneros y el encuentro de diversas culturas, Conte crea un paisaje sonoro lleno de emociones. "Quería capturar esa sensación de los álbumes de los años setenta. La banda estaba en el estudio tocando en vivo; no hay mucha posproducción en las pistas". El álbum fue grabado directamente en cinta analógica, con solo dos tomas por cada tema, preservando una atmósfera espontánea e improvisada. "Mientras grabábamos, yo dirigía a la banda como si fuera una orquesta. Quería lograr ese tipo de free flow en la música; es un sonido libre pero, al mismo tiempo, meticulosamente organizado".
En Umoja, los lenguajes contemporáneos emergen para disipar la niebla que oculta la luz que todos necesitamos. A través de la improvisación y la libertad creativa, Nicola Conte sostiene que es posible volver a brillar, reconectar con nuestras raíces y potenciar los rasgos que nos definen como seres únicos. Su visión musical se erige como un faro de optimismo, ofreciendo un tránsito transformador hacia la espiritualidad y el autodescubrimiento.