Shadow – Lizz Wright
La voz de Lizz Wright tiene una manera particular de acercarse a la tristeza: grave, cálida y sin apresurarse a encontrar consuelo. En Shadow, publicado en 2024, la cantante estadounidense regresa a los recuerdos de su abuela Martha, a quien consideraba el amor más importante de su vida. Su ausencia atraviesa once canciones en las que el gospel, el blues, el jazz y el folk conviven como distintas formas de recordar a alguien que sigue presente en nuestra manera de entender el mundo.
La presencia de Angélique Kidjo en “Sparrow” introduce una energía luminosa que encuentra otra expresión en “Your Love”, donde el bajo de Meshell Ndegeocello y el arpa de Brandee Younger construyen un diálogo rítmico de extraordinaria delicadeza. En “Sweet Feeling”, la guitarra de Chris Bruce y el órgano Hammond devuelven la música a sus raíces sureñas, mientras Wright transforma cada frase en una conversación que parece dirigirse a alguien cercano.
Hay una belleza particular en la manera en que el álbum reúne tradiciones musicales aparentemente distantes. “Lost in the Valley”, composición de Caitlin Canty, incorpora los violines de Trina Basu y Arun Ramamurthy, cuyo lenguaje carnático amplía el horizonte expresivo de la canción. En “I Concentrate on You”, de Cole Porter, los arreglos de cuerdas de Hanna Benn acompañan una interpretación que encuentra su intensidad en los pequeños cambios de respiración y en la atención que Wright concede a cada palabra.
Quizá el momento más revelador llegue con “Who Knows Where the Time Goes”, de Sandy Denny. La voz parece detenerse ante una pregunta que el paso de los años vuelve cada vez más difícil de responder. Shadow conserva algo de esa incertidumbre, pero también la gratitud de haber conocido un amor capaz de acompañarnos incluso después de su ausencia.